No se puede edificar una casa
sobre arena”…es necesario poner sólidos cimientos, roca firme…
El camino del discernimiento
vocacional se va haciendo de cimientos firmes: Uno es la oración, otro el
conocimiento de uno mismo. No podemos saber hacia dónde vamos, si no sabemos
previamente, quiénes somos y como somos.
¿Quién soy yo?
1. ¿Cuáles son mis aspectos positivos
(cualidades)?
2. ¿Para qué sirvo?
3. ¿Qué me gusta hacer? ¿soy constante en lo
que hago?
4. ¿Cuáles son mis aspectos negativos
(defectos)?
5. ¿Cómo actúo y me relaciono con mi
familia?
6. ¿Cómo actúo y me relaciono en mi medio
social, con mis amigos y compañeros?
7. ¿Participo en las actividades
estudiantiles o de trabajo? ¿Cómo?
8. ¿Cómo me llevo conmigo misma?
9. ¿Qué es lo que más me cuesta aceptar?
10. ¿Cuáles son los problemas que más me
preocupan?
11.
¿Estoy contenta de mí frente *a mi familia….*a mis estudios….*al
trabajo….a las relaciones afectivas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario